Mandas una cotización, el cliente jura que no la recibió y la encuentra días después en spam. Pasa tanto que muchas empresas lo asumen como un problema del destinatario. Casi siempre es un problema del remitente, y tiene arreglo. El dominio desde el que envías no está demostrando que es quien dice ser.
Qué hace cada uno
Cualquiera puede escribir "contacto@tuempresa.cl" como remitente de un correo. Para evitar la suplantación, los proveedores como Gmail y Outlook revisan tres registros que se configuran en el DNS de tu dominio.
- SPF es la lista de servidores autorizados a enviar correo en nombre de tu dominio. Si un correo sale desde un servidor que no está en la lista, se vuelve sospechoso.
- DKIM es una firma digital que viaja dentro de cada correo. Permite comprobar que el mensaje no fue alterado en el camino y que salió realmente de un servidor autorizado.
- DMARC es la política que le dice al receptor qué hacer cuando SPF o DKIM fallan (nada, mandarlo a spam o rechazarlo) y a dónde enviarte reportes. Además exige que el dominio visible del remitente coincida con el que pasó las verificaciones.
Los tres se complementan. Tener solo uno deja un hueco.
Por qué hoy importa más que antes
Desde 2024, Google y Yahoo exigen autenticación a quienes envían volúmenes altos, del orden de 5.000 mensajes diarios hacia sus usuarios. Piden SPF, DKIM y DMARC, un enlace de baja en un clic y mantener las quejas de spam bajo 0,3%. Una pyme rara vez llega a ese volumen, pero los filtros usan las mismas señales para todos, y los dominios sin autenticar son los primeros en perder reputación.
Señales de que tu dominio tiene el problema
- Los correos de cotizaciones o formularios llegan a spam con frecuencia
- Usas varias herramientas que envían en tu nombre (CRM, email marketing, sistema de facturación, formulario web) y nunca se configuraron en el DNS
- Nadie sabe si existe un registro DMARC
- Al ver "mostrar original" en Gmail aparece SPF, DKIM o DMARC como "fail" o "none"
Un ejemplo típico
Una empresa envía boletines con una plataforma de email marketing, cotizaciones desde Google Workspace y avisos desde el formulario de su sitio. El SPF solo autoriza a Google. Los boletines y los avisos del formulario salen desde servidores no listados y se marcan como sospechosos. La empresa cree que "el correo es poco confiable" y la causa es una línea faltante en el DNS.
Cómo ordenarlo sin romper nada
- Haz una lista de todo lo que envía correo con tu dominio.
- Agrega cada servicio a un único registro SPF. Solo puede haber uno por dominio.
- Activa DKIM en cada plataforma y publica la clave que te entregue.
- Parte con DMARC en modo observación (`p=none`) y un correo para recibir reportes. Revisa quién envía en tu nombre durante unas semanas.
- Cuando todo esté autenticado, sube la política a `quarantine` y después a `reject`.
Saltarse la etapa de observación es el error más común, porque puede dejar sin entregar correos legítimos de una herramienta que olvidaste.
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